La mandataria aseguró que, a diferencia de las décadas de los 70 y 80, cuando se perseguía a luchadores sociales, hoy la mayoría de las desapariciones están vinculadas a grupos delictivos y reclutamiento forzado. Pese a la cifra oficial de 131 mil desaparecidos, Sheinbaum negó que se trate de crímenes de Estado.
En su conferencia matutina de este martes, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo marcó una línea divisoria entre el periodo de autoritarismo del siglo pasado y la situación que enfrenta su administración. La mandataria respondió a los cuestionamientos sobre la persistente crisis de personas no localizadas, asegurando que el origen de estos delitos ha cambiado radicalmente.
Sheinbaum explicó que las motivaciones detrás de las desapariciones han evolucionado, descartando que el gobierno actual utilice estas tácticas contra la oposición:
Siglo pasado Se trataba de desapariciones políticas cometidas por el Estado contra guerrilleros o luchadores sociales en un entorno de represión.
Actualidad Los reportes corresponden mayoritariamente a delitos cometidos por grupos de la delincuencia organizada.
Casos pasionales Mencionó que también existen casos vinculados a temas personales o "pasionales", aunque en una medida mucho menor.
La presidenta reveló que el hallazgo del rancho Izaguirre, en Teuchitlán, Jalisco, fue el detonante para modificar el modelo de atención a los colectivos de búsqueda. Entre los cambios implementados destacó:
Investigación obligatoria Ahora es mandatorio abrir una carpeta de investigación de forma inmediata tras la denuncia.
Atención a colectivos Se busca un acompañamiento más directo para dar con los responsables.
Combate al reclutamiento La obligación del Estado, señaló, es terminar con cualquier esquema de reclutamiento forzado por parte del narco.
A pesar de la defensa de su estrategia, la presidenta reconoció que la desaparición sigue siendo una situación "dolorosa" para la nación. De acuerdo con datos de la Comisión Nacional de Búsqueda, México registra actualmente 131 mil 861 personas desaparecidas y no localizadas. Los estados que encabezan esta lista negra son:
Tamaulipas
Jalisco
Estado de México