La presidenta reveló que la captura del edil morenista Diego Rivera Navarro, acusado de extorsión, respondió a múltiples denuncias de empresarios ante la FGR y su gabinete. El caso, investigado con inteligencia militar y naval, busca enviar una señal de cero impunidad.
En un mensaje dirigido tanto a su base política como a la ciudadanía, la presidenta Claudia Sheinbaum abordó este viernes 6 de febrero de 2026 la detención del alcalde de Tequila, Jalisco, Diego Rivera Navarro, miembro de Morena. Desde Michoacán, la mandataria subrayó que la acción judicial fue el resultado de investigaciones concretas y denuncias formales, deslindando a su partido de cualquier acto de corrupción.
Sheinbaum fue categórica al señalar que la militancia en un partido, especialmente en el que la lleva a la presidencia, no otorga impunidad.
“Es muy importante que sepan, porque además este alcalde es de Morena, ningún partido político y menos Morena puede ser un paraguas para delinquir o para corromperse”
— Claudia Sheinbaum, Presidenta de México.
Detalló que la Fiscalía General de la República (FGR), el Gabinete de Seguridad e incluso ella misma recibieron quejas de empresarios pequeños, medianos y grandes de la zona, lo que derivó en una investigación y finalmente en la detención del jueves.
El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, explicó la magnitud de la investigación que sustentó la orden de aprehensión:
Origen: Denuncias ciudadanas por irregularidades y múltiples delitos.
Coordinación: Trabajo conjunto de la FGR, bajo la fiscal Ernestina Godoy, y el Gabinete de Seguridad.
Inteligencia: Recopilación de información por parte de la inteligencia militar, naval, de la Secretaría de Seguridad y el Centro Nacional de Inteligencia (CNI).
Acusaciones: Rivera Navarro es señalado de encabezar una red criminal con apoyo de policías municipales y presuntos vínculos con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) para secuestrar y extorsionar.
Ante la pregunta obvia de cómo un perfil así llegó a la candidatura, Sheinbaum argumentó que, previo a la campaña, no existían investigaciones en su contra ni en la fiscalía de Jalisco ni en la federal.
Justificación: “No había ninguna carpeta de investigación ni ningún indicio de que pudiera haber vínculo con la delincuencia organizada”.
Contraparte: “Malo sería que una vez que uno sabe no actúe”, añadió, justificando la acción penal una vez descubiertos los presuntos actos ilícitos.
Este caso se convierte en un ejemplo emblemático para la administración de Sheinbaum: demuestra la capacidad de acción de las instituciones de seguridad, al tiempo que busca transmitir un mensaje de cero tolerancia a la corrupción al interior de su propio partido, en un intento por blindar su discurso de "austeridad republicana" y combate a la impunidad.