Durante su conferencia matutina, la mandataria fue cuestionada sobre la gestión de Ronald Johnson al frente de la representación diplomática de Estados Unidos en México, momento en el que reiteró la importancia de mantener el respeto a la soberanía y a las normas diplomáticas internacionales.
Sheinbaum señaló que los embajadores extranjeros en México deben conducirse bajo los mismos principios que siguen los representantes mexicanos en el exterior.
“En ningún caso, ningún embajador mexicano debe meterse en la política de otros países”, expresó la presidenta al explicar que esa es la instrucción que mantiene el gobierno federal hacia sus representantes diplomáticos.
Asimismo, añadió que las funciones de un embajador deben centrarse en fortalecer las relaciones bilaterales, apoyar a los connacionales en el extranjero, además de promover la inversión, el turismo y la cooperación entre países.
Por su parte, el secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco, recordó que las actividades diplomáticas se encuentran reguladas por la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas.
El funcionario explicó que dicho acuerdo internacional establece claramente las obligaciones y limitaciones de los representantes diplomáticos, entre ellas la no intervención en asuntos internos del país anfitrión.
Las declaraciones de la presidenta ocurrieron en medio de recientes tensiones y cuestionamientos relacionados con la relación bilateral entre México y Estados Unidos, particularmente en temas de seguridad, migración y cooperación política.