Sheinbaum presenta "plan B": Tope a salarios del INE, recorte a congresos locales y revocación de mandato en 2027
La iniciativa, enviada al Senado, reduce privilegios de consejeros y altos funcionarios, limita regidurías y destina recursos a obras públicas. También plantea la posibilidad de revocación de mandato en 2027 o 2028.
El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum presentó este martes 17 de marzo de 2026 su esperado "plan B" de reforma electoral, tras el rechazo de su iniciativa original en el Congreso. La propuesta será enviada al Senado para su discusión.
Los ejes de la reforma
La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, detalló los principales cambios que plantea la iniciativa:
Tope salarial: Los consejeros del INE, magistrados y altos funcionarios electorales no ganarán más que la presidenta.
Recorte al Senado: Reducción progresiva del gasto hasta llegar a un 15% .
Eliminación de privilegios: Se cancelan bonos, seguros de gastos médicos mayores e ingresos adicionales.
Regidurías: Se fija un tope de entre 7 y 15 regidores por municipio.
Recursos a obras: Los ahorros por reducciones en congresos locales se destinarán a obras públicas municipales y estatales.
Revocación de mandato
La propuesta plantea la posibilidad de que la revocación de mandato se lleve a cabo en 2027 o en 2028, abriendo la puerta a que Sheinbaum pueda ser sometida a consulta popular durante su gestión.
Las leyes a modificar
La iniciativa contempla cambios en:
Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales
Ley General de Partidos Políticos
Transparencia y fiscalización
Entre las medidas adicionales se incluyen:
Cómputos federales: Inicio inmediato tras la conclusión de la jornada electoral.
Fiscalización: Posibilidad de firmar convenios para la fiscalización de partidos y candidaturas.
Transparencia partidista: Dirigentes deberán transparentar sus remuneraciones y los partidos reportar operaciones financieras en tiempo real.
Prohibiciones: Se vedan recursos ilícitos, aportaciones desde el extranjero y contribuciones en efectivo.
El "plan B" de Sheinbaum busca materializar los objetivos de austeridad y combate a privilegios que la mandataria ha defendido, mientras intenta sortear las resistencias legislativas que tumbaron su primera propuesta.