"Sin sueldo, pero en la misión": Trump mantendrá redadas pese al cierre del Departamento de Seguridad Nacional

"Sin sueldo, pero en la misión": Trump mantendrá redadas pese al cierre del Departamento de Seguridad Nacional

Tom Homan, el "zar de la frontera", advirtió que los agentes del ICE y la Patrulla Fronteriza continuarán los arrestos y deportaciones masivas aunque el Congreso no haya aprobado fondos. "Los oficiales no recibirán pago, pero la misión sigue", sentenció.

El segundo cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) en lo que va de febrero no ha frenado la maquinaria de deportación de la Casa Blanca. Este lunes 16 de febrero, en medio de un Congreso paralizado por el desacuerdo presupuestario, el gobierno de Donald Trump envió un mensaje de fuerza: las redadas migratorias en ciudades como Chicago, Los Ángeles y Mineápolis no se detendrán.

Agentes trabajando "gratis" por la causa

En una entrevista para CNN, Tom Homan dejó claro que el compromiso ideológico de las agencias de control migratorio está por encima de la crisis financiera en Washington:

[Imagen de agentes de ICE con chalecos tácticos frente a una unidad de transporte, con el Capitolio de EE. UU. desenfocado al fondo bajo un letrero de "Government Shutdown"]

El origen del conflicto en el Congreso

La parálisis actual surge tras el fracaso del Senado para aprobar el presupuesto del DHS hasta septiembre. Los demócratas bloquearon la medida exigiendo límites a las tácticas del ICE, especialmente tras la reciente muerte de dos ciudadanos estadounidenses en operativos realizados en Mineápolis, incidentes que han encendido las protestas en todo el país.

¿Qué agencias están afectadas?

A diferencia de otros cierres de gobierno, este solo afecta al "paraguas" de Seguridad Nacional. Las agencias que operan sin presupuesto desde hoy incluyen:

El fantasma de los 43 días

Este nuevo episodio de inestabilidad política recuerda el récord de 43 días de cierre que vivió la administración entre octubre y noviembre pasados. Sin embargo, en esta ocasión, el equipo de Trump parece haber aprendido a navegar la falta de recursos, utilizando la retórica del deber cívico para mantener activos los operativos de arresto en territorio estadounidense.