La noche comenzó con la participación de la banda británica Idles, que aprovechó su actuación para enviar mensajes relacionados con la situación migratoria en Estados Unidos y recordar el origen armenio de los integrantes de System of a Down. Posteriormente, a las 9:15 de la noche, el grupo encabezado por Serj Tankian inició su espectáculo con la canción “X”, provocando la euforia inmediata del público.
Durante el concierto, la agrupación interpretó algunos de sus temas más emblemáticos, entre ellos “B.Y.O.B.”, una canción reconocida por su crítica a la guerra y a las decisiones de los líderes políticos. Miles de asistentes acompañaron cada tema entre cánticos, saltos y círculos de slam que se formaron en distintas zonas del recinto.
Canciones como “Prison Song”, “Needles”, “Deer Dance”, “Radio/Video”, “Hypnotize” y “ATWA” formaron parte del repertorio de una presentación que recordó el carácter contestatario y social de la banda. Aunque los integrantes hablaron poco durante el concierto, sus composiciones fueron suficientes para conectar con el público y transmitir los mensajes que han caracterizado a System of a Down desde sus inicios.
Uno de los momentos más emotivos ocurrió cuando el guitarrista Daron Malakian pidió al público cantar “Las Mañanitas” para celebrar el cumpleaños de su suegro. Más tarde, el estadio completo coreó el tradicional “Olé, olé, olé, System”, en una muestra del cariño que los fans mexicanos mantienen hacia la agrupación.
Con este concierto, System of a Down reafirmó la conexión especial que mantiene con el público mexicano y celebró su esperado regreso al país después de casi una década de ausencia.