Durante su participación en la conferencia No Money for Terror, celebrada en París, el funcionario estadounidense aseguró que las amenazas internacionales requieren una respuesta coordinada entre aliados para impedir el flujo de recursos utilizados por organizaciones criminales y grupos extremistas.
Bessent señaló que el gobierno estadounidense busca que sus socios internacionales respondan “con firmeza” frente a organizaciones como Hezbolá y el Cártel de Sinaloa, argumentando que estas estructuras operan a través de complejas redes financieras internacionales.
El secretario afirmó que el grupo criminal mexicano “envenena comunidades y amenaza vidas inocentes”, por lo que pidió respaldo internacional a las sanciones y medidas financieras impulsadas por Estados Unidos.
Asimismo, defendió las sanciones económicas implementadas por el Departamento del Tesoro y aseguró que funcionan como herramientas para presionar cambios de comportamiento en organizaciones y gobiernos considerados una amenaza.
Durante gran parte de su intervención, Bessent también se refirió a Irán y aseguró que las medidas financieras aplicadas por Washington durante el último año han afectado programas armamentísticos, operaciones vinculadas a grupos extremistas y proyectos nucleares iraníes.
Según explicó, Estados Unidos ha congelado cientos de millones de dólares en criptomonedas relacionadas con el régimen iraní y ha interrumpido flujos financieros ilícitos por miles de millones de dólares.
El funcionario añadió que las autoridades estadounidenses supervisan constantemente las sanciones financieras para evitar consecuencias no deseadas y garantizar que cumplan sus objetivos estratégicos.
Finalmente, Bessent pidió a los aliados de Washington actuar conjuntamente frente a amenazas internacionales relacionadas con terrorismo, redes financieras clandestinas y organizaciones criminales transnacionales.