La comunidad therian, personas que se identifican espiritualmente con animales, presentó una iniciativa ciudadana ante el Congreso de Nuevo León para crear protocolos contra el acoso escolar. La propuesta, bautizada como "Ley Therian", fue entregada por Luis, un regiomontano de 28 años que desde niño se identifica como caballo, acompañado del abogado Mauricio Castillo. El proyecto busca replicar modelos legislativos de países como Reino Unido y España.
La "Ley Therian" no busca legalizar conductas específicas, sino garantizar espacios seguros para quienes se identifican con esta corriente identitaria. Según explicó el representante legal de la comunidad, la iniciativa contempla:
Protocolos escolares: Crear mecanismos de actuación para docentes frente a casos de discriminación por identidad animalista.
Observatorios ciudadanos: Establecer programas dentro de planteles educativos para monitorear la convivencia y prevenir daños físicos.
Capacitación institucional: Preparar al personal educativo para manejar situaciones relacionadas con la diversidad de identidades.
"Es una iniciativa para crear protocolos de convivencia y protección para los estudiantes. Que se establezcan programas y observatorios dentro de las escuelas para prevenir daños a terceros y que los maestros sepan qué hacer en estos casos", señaló el abogado Mauricio Castillo.
Luis, quien acudió al recinto legislativo con una máscara equina, relató su experiencia personal como miembro de la comunidad therian. Su testimonio expone las tensiones que enfrentan quienes adoptan esta identidad:
Proviene de una familia que calificó como "disfuncional", donde su padre lo tacha de "loco".
Asegura haber sufrido discriminación desde la infancia por identificarse como animal.
Simuló comer plantas de una jardinera del Congreso como parte de su expresión identitaria.
"Estamos tratando de sentirnos dignificados ante la sociedad, pues siempre nos tratan de locos. De alguna manera tratamos de evadir ese tipo de discriminación", expresó Luis.
El término "therian" proviene de "therianthrope" (teriantropo en español), que combina las raíces griegas thērion (animal salvaje) y anthrōpos (humano). El movimiento tiene raíces más profundas de lo que parece:
Orígenes:
Surgió en foros de internet durante la década de 1990, inicialmente en espacios dedicados al cine de licantropía.
Las primeras comunidades se formaron en Estados Unidos e Inglaterra, donde organizaban campamentos llamados "Howls".
El primer "Howl" documentado ocurrió en Ohio en noviembre de 1994.
Motivaciones diversas:
Los miembros de esta comunidad argumentan distintos impulsos para identificarse como animales, que van desde explicaciones espirituales (reencarnación o animismo) hasta psicológicas (identificación temprana con especies específicas o disforia de especie).
El abogado Castillo precisó que la iniciativa no es un caso aislado en el mundo. Países como:
Reino Unido
España
Portugal
Australia
Corea del Sur
Finlandia
Ya han legislado en la materia. En Nuevo León, afirmó, existen más de 100 casos documentados de personas therian a las que, denunció, "no se les permite expresarse libremente".