El presidente estadounidense aseguró que el régimen persa busca un acuerdo para detener el conflicto, pero lo niega en público por miedo a represalias internas. La declaración ocurre después de que Irán rechazara una propuesta de 15 puntos de Estados Unidos y exigiera condiciones como soberanía sobre el estrecho de Ormuz y reparación de daños.
Durante la cena anual del Comité Nacional Republicano del Congreso, celebrada en la histórica Union Station de Washington, el presidente Donald Trump lanzó una nueva andanada retórica sobre las negociaciones con Irán. Según el mandatario, detrás de las negativas públicas del régimen persa se esconde un deseo genuino de alcanzar un acuerdo.
“Irán quiere llegar a un acuerdo pero lo niegan por temor a ser asesinados por su propia gente. También temen ser asesinados por Estados Unidos”.
— Donald Trump, presidente de Estados Unidos
Las declaraciones de Trump contrastan con la postura pública del gobierno iraní. El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araqchí, afirmó recientemente que el intercambio de mensajes con Washington a través de mediadores “no significa negociaciones con Estados Unidos” .
Este miércoles, Irán habría rechazado una propuesta de 15 puntos presentada por Estados Unidos para poner fin a la guerra, considerándola excesiva. En contraparte, Teherán busca imponer sus propias condiciones:
Soberanía sobre el estrecho de Ormuz: Irán exige que se reconozca su control sobre esta vía marítima estratégica.
Reparación de daños: El régimen persa demanda compensaciones por los daños a su infraestructura causados durante la ofensiva.
Durante su intervención, Trump también expresó su frustración con la cobertura mediática del conflicto. Según el mandatario, diversos reportajes y análisis han cuestionado su visión triunfalistasobre una guerra que ya se extiende por casi un mes.
El presidente ha sostenido en reiteradas ocasiones que la ofensiva es un éxito, pero los reportes independientes han señalado la complejidad del escenario y la resistencia iraní.
La guerra con Irán entra en su cuarta semana tras la escalada iniciada el 28 de febrero con ataques coordinados de Estados Unidos e Israel sobre suelo iraní. Desde entonces, las hostilidades han escalado:
Respuesta iraní: Oleadas de misiles y drones contra Israel y objetivos estratégicos en el Golfo.
Bloqueo del estrecho de Ormuz: Irán mantiene bloqueada esta vía marítima por donde transita aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de crudo, lo que ha impactado los mercados energéticos globales.
La afirmación de Trump —de que Irán desea negociar pero teme represalias internas— introduce una interpretación psicológica y política que contradice la postura oficial del régimen. Mientras Washington insiste en que hay espacio para un acuerdo, Teherán mantiene un discurso de resistencia y exige condiciones que Estados Unidos considera inaceptables. El desfase entre las señales filtradas y las declaraciones públicas es un síntoma de la complejidad de un conflicto donde la diplomacia avanza a ritmo de misiles.