El mandatario estadounidense reveló que Irán hizo una concesión energética vinculada al estrecho de Ormuz, aunque no ofreció detalles específicos. Trump aseguró que su gobierno mantiene negociaciones con “las personas apropiadas” en Teherán para poner fin a las hostilidades.
Este martes, el presidente Donald Trump hizo una declaración que dejó a la prensa con más preguntas que respuestas. Desde el Despacho Oval, el mandatario afirmó que Irán le había hecho a Estados Unidos “un regalo importante” relacionado con el sector energético, aunque se negó a ofrecer detalles concretos.
“Nos dieron un presente, y el regalo llegó hoy. Fue un presente muy importante, que vale una tremenda cantidad de dinero”.
— Donald Trump, presidente de Estados Unidos
Trump sugirió que la concesión está vinculada al estrecho de Ormuz, la vía marítima por donde transita una parte significativa del petróleo mundial y que Estados Unidos ha buscado mantener abierta en medio del conflicto con Irán.
El mandatario precisó que el asunto no tiene que ver con el programa nuclear iraní, sino con hidrocarburos:
“No era nuclear, estaba relacionado con el petróleo y el gas, y fue un gesto muy amable por su parte”.
Trump no explicó si se trata de un acuerdo para facilitar el tránsito de buques, una reducción en las tensiones en la zona, o algún tipo de concesión económica. La falta de claridad ha generado especulaciones sobre el alcance real del anuncio.
El presidente también actualizó el estado de las conversaciones entre Washington y Teherán:
Contactos activos: “Estamos en negociaciones ahora” con Irán, afirmó Trump.
Interlocutores: Mencionó que en las negociaciones participan sus enviados Steve Witkoff y Jared Kushner, junto al vicepresidente JD Vance y el secretario de Estado Marco Rubio.
Disposición iraní: Según Trump, los iraníes están “muy interesados en llegar a un acuerdo”.
Trump también compartió un comentario sobre la reacción de su secretario de Defensa, Pete Hegseth, ante el avance de las negociaciones:
“Pete no quería que se resolviera”, dijo el mandatario, sugiriendo que Hegseth estaba decepcionado por la rapidez con la que se ha desarrollado la campaña militar.
La declaración contrasta con la postura pública del Pentágono, que ha mantenido un perfil más reservado sobre el desarrollo de las conversaciones.
En medio de los movimientos diplomáticos, Pakistán ha manifestado su disposición a acoger conversaciones entre Estados Unidos e Irán, ofreciéndose como sede para posibles encuentros entre las delegaciones de ambos países.
Mientras Trump celebra lo que califica como un avance positivo, la ausencia de información concreta sobre el “regalo” iraní genera incertidumbre. El mandatario ha alternado en las últimas semanas entre amenazas militares y gestos diplomáticos, y este anuncio parece inclinar la balanza hacia una posible desescalada, aunque aún no hay confirmación oficial desde Teherán ni detalles que permitan evaluar el verdadero alcance del gesto iraní.