El presidente afirmó que las embarcaciones buscan el petróleo estadounidense mientras Teherán mantiene cerrado el estrecho de Ormuz. La publicación ocurre mientras delegaciones de Estados Unidos e Irán se reúnen en Pakistán para negociar, con Teherán imponiendo condiciones previas antes de aceptar conversaciones cara a cara.
El presidente Donald Trump utilizó nuevamente su plataforma Truth Social para hacer una declaración sobre el mercado energético global, en medio de la crisis por el bloqueo de Irán al estrecho de Ormuz.
“Un gran número de petroleros completamente vacíos, algunos de los más grandes del mundo, se dirigen en este mismo momento a Estados Unidos para cargarse con el mejor y más ‘dulce’ petróleo y gas del mundo. Tenemos más petróleo que las dos siguientes economías petroleras más grandes juntas, y de mayor calidad”.
— Donald Trump, presidente de Estados Unidos
La publicación de Trump se produce en un momento crítico:
El estrecho de Ormuz permanece bloqueado por Irán, lo que ha provocado la peor interrupción del suministro energético mundial de la historia.
Funcionarios estadounidenses e iraníes se reunieron este sábado en Islamabad, Pakistán, con mediadores pakistaníes, en un intento por destrabar las negociaciones.
Teherán ha establecido líneas rojas que, según sus autoridades, Washington debe aceptar antes de que puedan celebrarse conversaciones cara a cara para poner fin a la ofensiva.
Trump también se refirió a las supuestas tasas que Irán estaría cobrando a los petroleros que cruzan el estrecho de Ormuz, una vía marítima clave para el comercio energético global:
“Si están haciendo eso —nadie sabe si lo están haciendo— no lo vamos a permitir”.
Según el mandatario, Teherán estaría cobrando hasta dos millones de dólares a algunos buques por el paso por la vía marítima.
El inicio de las conversaciones directas entre las delegaciones de Estados Unidos e Irán en Islamabad se encuentra bloqueado debido a las exigencias previas impuestas por Teherán. Mientras tanto, Trump aprovecha para promocionar la capacidad energética estadounidense como una alternativa al crudo del Golfo Pérsico.
El mensaje de Trump tiene un doble filo: por un lado, busca posicionar a Estados Unidos como un proveedor energético confiable en medio de la crisis; por el otro, es una presión adicional sobre Irán, al sugerir que el mundo puede prescindir del crudo del Golfo si Washington aumenta su producción. Sin embargo, la realidad logística es más compleja: redirigir la cadena de suministro energético global no es algo que se logre de la noche a la mañana, y mientras las negociaciones en Pakistán siguen estancadas, los precios del petróleo podrían seguir fluctuando.