El presidente estadounidense aseguró que el ayatolá fue abatido durante los ataques de este sábado y que su cuerpo fue recuperado entre los escombros. Netanyahu adelantó que "muchas señales" apuntaban a su fallecimiento.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este sábado 28 de febrero de 2026 la muerte del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jameneí, durante los bombardeos lanzados por Israel y Estados Unidos contra objetivos en Teherán.
En una publicación en su cuenta de Truth Social, Trump afirmó:
"Jameneí, una de las personas más malvadas de la historia, ha muerto. Esto no es solo justicia para el pueblo de Irán, sino para todos los grandes estadounidenses y para aquellas personas de muchos países de todo el mundo que han sido asesinadas o mutiladas."
El mandatario detalló que Jameneí fue incapaz de evadir los sistemas de inteligencia y rastreo estadounidenses, y que trabajando estrechamente con Israel, "no hubo nada que él ni los otros líderes que murieron junto a él pudieran hacer".
Previo a la confirmación oficial, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, había adelantado en un video pregrabado que existían "muchas señales" que apuntaban a la muerte del líder supremo, por lo que este "ya no existe".
La madrugada de este sábado, Estados Unidos e Israel lanzaron un ataque conjunto contra Teherán, la capital iraní. Trump declaró previamente que se trataba de un "gran operativo de combate" cuyo objetivo era "eliminar amenazas inminentes del régimen iraní" .
La ofensiva ocurre en medio de negociaciones entre Washington y Teherán para alcanzar un acuerdo que limite el programa nuclear iraní, luego de que Estados Unidos acusara a Irán de enriquecer uranio a niveles no permitidos para fabricar un arma nuclear.
Diversos medios israelíes reportaron que el cuerpo de Jameneí fue recuperado entre los escombros tras el impacto de un misil en el inmueble donde se encontraba junto con otros altos funcionarios.
Con su muerte, se cumple el objetivo declarado por Trump de lograr un cambio de régimen en el país persa.
La región de Medio Oriente se encuentra en máxima tensión tras la confirmación del deceso del líder que encabezó Irán durante décadas, en un ataque que podría reconfigurar por completo el equilibrio de poder en la zona.