Durante una declaración realizada este martes en la Casa Blanca, el mandatario aseguró que la fecha límite podría llegar entre el viernes y el domingo, aunque dejó abierta la posibilidad de extenderla a inicios de la próxima semana.
Trump reveló que Estados Unidos tenía previsto realizar un ataque contra la República Islámica este mismo martes, pero la ofensiva fue pospuesta luego de solicitudes realizadas por aliados de la región del golfo Pérsico, entre ellos Arabia Saudita y Qatar, quienes pidieron mantener abiertas las negociaciones diplomáticas.
El presidente estadounidense afirmó que el lunes estuvo “a una hora” de ordenar una ofensiva militar a gran escala contra Irán, situación que habría puesto fin al alto al fuego vigente desde abril.
“No podemos permitirles obtener un arma nuclear”, declaró Trump ante medios de comunicación, al asegurar que un eventual desarrollo nuclear iraní representaría un riesgo para Israel y otros países de Medio Oriente.
Las negociaciones entre Washington y Teherán permanecen estancadas desde hace varias semanas. El conflicto se intensificó desde finales de febrero tras los enfrentamientos y tensiones entre Estados Unidos, Israel e Irán.
De acuerdo con el mandatario, las autoridades iraníes han rechazado las condiciones planteadas por la administración estadounidense para frenar el enriquecimiento de uranio. Además, el gobierno iraní presentó recientemente una contrapropuesta mediante mediadores paquistaníes, aunque hasta el momento no se conocen detalles de su contenido.
La tensión internacional también mantiene preocupación sobre el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo, cuyo posible bloqueo podría generar consecuencias económicas globales.
Trump anunció además que ordenó a las Fuerzas Armadas estadounidenses mantenerse preparadas para lanzar un “ataque a gran escala” en caso de que las conversaciones diplomáticas fracasen en los próximos días.