Trump descarta que amenazas de Irán sobre el estrecho de Ormuz puedan “chantajear” a Estados Unidos

Trump descarta que amenazas de Irán sobre el estrecho de Ormuz puedan “chantajear” a Estados Unidos

El presidente estadounidense afirmó que Teherán “no tiene Armada, no tiene Fuerza Aérea, no tiene líderes” para presionar a su gobierno. Trump aseguró que las conversaciones con Irán son “positivas” y que adoptan una “postura firme”, mientras las fuerzas iraníes han vuelto a imponer “control estricto” sobre el estrecho.

“No pueden chantajearnos”

El presidente Donald Trump afirmó este sábado que Irán no tiene lo necesario para presionar a su gobierno con la amenaza de un nuevo cierre del estrecho de Ormuz, y resaltó las “conversaciones positivas” que mantienen con Teherán, ante las que han adoptado una “postura firme” .

Durante un evento en el Despacho Oval, Trump declaró:

“(Los líderes iraníes) querían volver a cerrar el estrecho, ya saben, tal como lo han venido haciendo durante años, pero no pueden chantajearnos”.

La situación actual del estrecho

Irán mantiene bloqueado el estrecho de Ormuz desde el 28 de febrero, como represalia por el conflicto lanzado por Estados Unidos e Israel. Sin embargo, Trump advirtió que “muchos de los barcos están dirigiéndose hacia Texas” y Louisiana, en aparente alusión a la llegada de petroleros a las costas estadounidenses, aunque sin ofrecer más detalles.

Conversaciones y postura firme

Trump aseguró:

“Estamos manteniendo conversaciones muy positivas (con Irán). Todo está resultando muy bien. Se pusieron un poco listillos, tal como han venido haciendo durante 47 años… Ya veremos, pero tendremos información al final del día. Estamos hablando con ellos y, como saben, estamos adoptando una postura firme”.

El mandatario insistió en que Irán ya no “tiene Armada, no tiene Fuerza Aérea, no tiene líderes” y aclaró que lo que han logrado en el país persa podría llamarse “un cambio de régimen forzado” .

El cese al fuego y las negociaciones

Trump indicó que podría no prorrogar el actual cese al fuego que terminará el próximo miércolessi no se alcanza un acuerdo de paz, y advirtió que los bombardeos sobre objetivos iraníes podrían reanudarse. Antes había dicho en entrevista con Axios que esperaba llegar a un acuerdo con Irán “dentro de uno o dos días” .

El mandatario también habló la víspera sobre la posibilidad de entrar en Irán para extraer el uranio enriquecido en colaboración con la República Islámica, algo que el gobierno iraní ha negado.

La respuesta de Irán

En respuesta, las Fuerzas Armadas de Irán afirmaron este sábado que han vuelto a imponer un “control estricto” sobre el estratégico estrecho de Ormuz.

Según reportes de este sábado de la agencia Tasnim, citando a una fuente anónima iraní, Teherán no habría aceptado por el momento la celebración de una nueva ronda de negociaciones con Estados Unidos debido a lo que considera “exigencias excesivas” de Washington y al bloqueo naval estadounidense contra el país.

Un punto de contraste: ¿negociación o coerción?

La postura de Trump hacia Irán es una mezcla de diplomacia y amenazas. Por un lado, habla de “conversaciones positivas” y de la posibilidad de un acuerdo en “uno o dos días”. Por otro, minimiza la capacidad militar iraní, advierte sobre la reanudación de bombardeos y habla de “cambio de régimen forzado”. Esta dualidad refleja la estrategia de “máxima presión” que ha caracterizado a su administración: negociar con un arma en la mano. La respuesta de Irán —reimponer el control sobre el estrecho y rechazar nuevas negociaciones por las “exigencias excesivas” de Washington— sugiere que la brecha entre ambas partes sigue siendo amplia.