El presidente de Estados Unidos confirmó que sus enviados Steve Witkoff y Jared Kushner mantienen contactos con un representante iraní cuya identidad no quiso revelar, aunque aclaró que no se trata del líder supremo Mojtaba Jamenei. Trump adelantó que ordenó posponer cinco días los ataques contra infraestructura energética iraní para dar espacio a las conversaciones.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reveló este lunes que su gobierno mantiene negociaciones con Irán a través de un político “respetado” de ese país, aunque se negó a revelar su identidad. El mandatario aclaró que el interlocutor no es Mojtaba Jamenei, hijo del fallecido líder supremo Alí Jamenei.
“Tienen muchas ganas de llegar a un acuerdo. Nosotros también quisiéramos alcanzarlo”.
— Donald Trump, presidente de Estados Unidos
Según Trump, en las conversaciones han participado sus enviados Steve Witkoff y Jared Kushner, quienes han mantenido contactos directos con el representante iraní.
El mandatario ofreció detalles sobre el estado de las conversaciones durante una breve declaración a la prensa en el aeropuerto de Palm Beach, Florida, donde pasó el fin de semana:
Llamadas telefónicas: Este lunes habrá nuevas comunicaciones entre las partes.
Reunión presencial: Trump anticipó un encuentro cara a cara entre representantes de ambos países “muy pronto”.
Puntos de acuerdo: Afirmó que existen “puntos importantes de acuerdo” y calificó las conversaciones como “perfectas” hasta ahora.
“Hemos tenido conversaciones muy, muy intensas. Veremos a dónde nos llevan. Tenemos puntos de acuerdo importantes”.
Trump fue claro sobre los términos que su administración exige para alcanzar un pacto con la República Islámica:
Prohibición de armas nucleares: “No queremos ver ninguna bomba nuclear, ningún arma nuclear”, enfatizó.
Requisación de uranio enriquecido: Estados Unidos se comprometería a retirar el material nuclear de Irán como parte del acuerdo.
Horas antes de sus declaraciones, Trump utilizó su red Truth Social para anunciar una medida táctica: ordenó al Departamento de Guerra posponer durante cinco días los ataques contra la infraestructura energética de Irán.
El objetivo, según el mandatario, es dar espacio a las negociaciones y explorar una salida diplomática al conflicto que mantiene a la región en tensión.
Las declaraciones de Trump se dan en medio de una ofensiva militar estadounidense contra Irán que ha escalado en las últimas semanas. La decisión de pausar los ataques a infraestructura energética sugiere un posible cambio de estrategia hacia la diplomacia, aunque el mandatario dejó claro que su gobierno mantiene la opción militar sobre la mesa si las negociaciones no prosperan.