UE impone multa récord a Google por abuso de monopolio
La resolución pone fin a un litigio de más de una década y representa la mayor sanción impuesta por la Unión Europea en un caso de competencia.
En su sentencia, el máximo tribunal europeo rechazó el recurso presentado por Google y su empresa matriz, Alphabet, confirmando que la tecnológica impuso restricciones ilegales a los fabricantes de dispositivos Android para consolidar el dominio de Google Search y del navegador Google Chrome.
Un caso que comenzó en 2015
La investigación fue iniciada por la Comisión Europea en 2015 y, tres años después, Bruselas impuso una multa de 4 mil 343 millones de euros por considerar que Google utilizó Android para limitar la competencia en el mercado de los dispositivos móviles.
Posteriormente, el Tribunal General de la Unión Europea redujo la sanción a 4 mil 125 millones de euros, cifra que ahora fue ratificada por el TJUE.
¿Qué hizo Google?
Las autoridades europeas concluyeron que Google aplicó una estrategia basada en tres mecanismos para fortalecer su dominio:
Exigía a los fabricantes preinstalar Google Search y Chrome como condición para acceder a la tienda Google Play.
Impedía que los fabricantes comercializaran teléfonos con versiones alternativas de Android no autorizadas por la empresa.
Ofrecía incentivos económicos a cambio de que los fabricantes no instalaran motores de búsqueda de la competencia.
Según el tribunal, estas prácticas limitaron la capacidad de otros buscadores y desarrolladores para competir en igualdad de condiciones dentro del mercado europeo.
Se cierra una batalla judicial
En la fase final del proceso, la Comisión Europea recibió el respaldo de organizaciones de consumidores, asociaciones de editores europeos y buscadores como Qwant y Seznam, mientras que Google contó con el apoyo de fabricantes de dispositivos y empresas tecnológicas que defendieron su modelo de negocio.
Con esta decisión, el Tribunal de Justicia confirmó que las condiciones impuestas por Google en los acuerdos relacionados con Android tuvieron efectos contrarios a la libre competencia, validando así el criterio de la Comisión Europea.
La resolución representa uno de los mayores reveses regulatorios para Google y refuerza la política de la Unión Europea de endurecer las medidas contra las grandes empresas tecnológicas por posibles prácticas monopólicas.