El equipo encabezado por Félix Plasencia enfrenta la tarea de reacondicionar los edificios de la embajada en Georgetown y la residencia en la “Avenida de las Embajadas”, abandonados desde la ruptura bilateral en 2019. El Tesoro de Estados Unidos autorizó pagos para bienes y servicios necesarios para las operaciones diplomáticas.
Además de la normalización de relaciones con el gobierno de Donald Trump, el equipo diplomático venezolano que encabeza Félix Plasencia en Estados Unidos se enfrenta a la tarea de reabrir y acondicionar los emblemáticos edificios de su representación diplomática en Washington.
El pasado fin de semana, Plasencia, representante diplomático venezolano ante Estados Unidos, junto con el viceministro venezolano para Europa y América del Norte, Oliver Blanco, explicaron en un video en la plataforma X que Venezuela “recuperó” los edificios de la legación diplomática y que estos serán rehabilitados para ponerse al servicio de “todos los venezolanos” .
La rehabilitación de los dos principales edificios de la representación diplomática venezolana en Washington será posible gracias al alivio de sanciones a las misiones diplomáticas venezolanas por parte del Tesoro de Estados Unidos el pasado 24 de marzo.
Los inmuebles son:
La embajada en el emblemático barrio de Georgetown.
La residencia del embajador en la llamada “Avenida de las Embajadas” , un edificio art déco de 1939, registrado como una de las construcciones históricas de Washington.
Según informan fuentes venezolanas a EFE, la primera tarea será rehabilitar edificios que han estado abandonados desde la ruptura total de relaciones entre ambos países en 2019.
Ambos edificios fueron ocupados durante más de un mes en la primavera de 2019 por activistas de organizaciones de izquierda, en un intento fallido de que el equipo del líder opositor Juan Guaidó —a quien Estados Unidos reconoció como presidente encargado de Venezuela— asumiera el control de la embajada.
El denominado “gobierno interino” de Guaidó administró la misión diplomática hasta su disolución en 2023, cuando el edificio pasó a quedar bajo custodia del Departamento de Estado.
El Departamento del Tesoro autorizó, mediante una licencia especial, que las misiones del gobierno venezolano puedan realizar pagos por bienes y servicios necesarios para sus operaciones. Además, se permitió a bancos e instituciones financieras abrir cuentas y otorgar créditos a estas representaciones.
Félix Plasencia, el encargado de liderar esta nueva etapa en las relaciones entre Caracas y Washington, es un diplomático de carrera con más de 34 años de experiencia y una de las personas de mayor confianza de la presidenta interina venezolana, Delcy Rodríguez.
Plasencia ejerció como canciller entre 2022 y enero de 2023, para posteriormente pasar a ser el embajador en Colombia, donde también tuvo el cometido de rehabilitar las relaciones diplomáticas con el país vecino, rotas desde 2019 y reabiertas con la llegada de Gustavo Petro al poder.
En semanas pasadas, la embajada de Estados Unidos en Caracas reanudó oficialmente las operaciones, con lo que, a falta de la apertura de la embajada venezolana en Washington, ambos países comienzan una nueva relación bilateral tras la detención en enero del presidente venezolano, Nicolás Maduro, por parte de Estados Unidos, para ser juzgado en Nueva York.
La rehabilitación de la embajada venezolana en Washington es un paso significativo en la normalización de relaciones entre dos países que han estado en confrontación durante años. Sin embargo, la sombra de la detención de Maduro y su juicio en Nueva York sigue presente. Para la administración de Trump, aceptar la reapertura de la embajada venezolana es un gesto pragmático que no implica necesariamente un respaldo al régimen de Delcy Rodríguez, sino más bien el reconocimiento de que la diplomacia requiere canales de comunicación.